Narco se disfrazó de agente de la SIEDO

El exlíder del Cártel Beltrán Leyva explicó que Genaro García Luna les daba credenciales de policías

El Sol de México SERGIO VILLAREAL

2023-01-25T08:00:00.0000000Z

2023-01-25T08:00:00.0000000Z

Organizacion Editorial Mexicana

https://oem.pressreader.com/article/281878712502852

Nacional

RIVELINO RUEDA Y RAFAEL RAMÍREZ CDMX. Sergio Villareal, conocido El Grande, testificó contra Genaro García Luna y narró que se disfrazó de agente de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) de la entonces PGR durante la detención de Jesús Zambada García, El Rey, tras el rompimiento de la alianza de su organización con el Cártel de Sinaloa. Durante el segundo día de testimonios contra el exsecretario de Seguridad Pública de Felipe Calderón, El Grande detalló como García Luna recibía sobornos y facilitaba información a los criminales para facilitar arrestos, como el del Rey Zambada, o fugas, como la de La Barbie. “(Nos ayudó con un contacto de Israel para dotar al Cártel de equipos de intervención de comunicaciones, espionaje y contrainteligencia… ¡Teníamos de todo!”, señaló el narcotraficante. El Grande narró cómo se rompió la alianza entre Joaquín El Chapo Guzmán y los hermanos Beltrán Leyva en 2008 y el papel que tomaron las instancias de seguridad pública federal. La Policía Federal (PF) y parte del Ejército se fueron con el Cártel de Sinaloa y la Agencia Federal de Investigación (AFI) se decantó por los Beltrán Leyva. Esta toma de partido provocó el enojo del capo de las drogas, Arturo Beltrán Leyva, que preguntó al exfuncionario “con quién estaba”. “Él (García Luna) se declaró ‘neutral’ y dijo que seguiría trabajando para ambos bandos”, relató el narcotraficante ayer en la Corte Federal del Distrito Este en Brooklyn, Nueva York. Añadió que Arturo Beltrán Leyva reclamó que el exfuncionario parecía beneficiar más al grupo de El Chapo Guzmán y que los operativos contra su propia facción “aumentaban excesivamente”, por lo que intentó ponerse en contacto con Luis Cárdenas Palomino, exdirector de Seguridad Federal de la desaparecida Policía Federal (PF) en el sexenio calderonista. Al no contestar sus llamadas –añadió el narcotraficante y testigo de la fiscalía— fue cuando los Beltrán Leyva decidieron secuestrar a García Luna durante varias horas en el estado de Morelos “para demostrarle de lo que eran capaces”. Tras la ruptura con sus aliados de Sinaloa, “los Beltrán filtraron al Ejército información GRANDE para detener a (Jesús) El Rey Zambada, pero luego se la vendieron a (Ismael) El Mayo Zambada (su hermano) y se frustró el intento”, testificó Villareal. Según su propio testimonio, El Grande participó en el arresto de El Rey Zambada en 2008 junto con otros sicarios disfrazados de agentes de la SEIDO, quienes lo acorralaron y posteriormente lo entregaron a la policía de la Ciudad de México. Antes de entregar al Rey a las autoridades, El Grande y su grupo le tomaron fotografías para evitar que fuera intercambiado por otro detenido. “En México todo puede pasar, la corrupción es muy grande, se cambian detenidos en los operativos”, testificó. Añadió que él y otros integrantes del cártel tenían credenciales de la Policía Federal, de la AFI y de otras dependencias de seguridad que les proporcionaba Genaro García Luna. Antes de declararse un receso, Sergio Villarreal comentó que el exfuncionario también compartía información con el Cártel de Sinaloa que le proporcionaba la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). Esta información —dijo— la exfuncionario a través de Luis Palomino. Explicó que ambos exfuncionarios le avisaron a Edgar Valdez Villareal, La Barbie, que el lugar donde se realizaría su boda en Acapulco, Guerrero, sería cateado por fuerzas federales. “Y pues con ese aviso no fue nadie a la boda. Ni La Barbie”, comentó el narco. Luego del relato de El Grande, la defensa de García Luna, encabezada por el abogado César de Castro, inició el contrainterrogatorio del narcotraficante, en el que intentaron evidenciar ante los 12 integrantes del jurado, todos ciudadanos neoyorkinos, que el exlugarteniente de los Beltrán Leyva era un “criminal despiadado que cometía atrocidades para obtener beneficios legales”. Después los fiscales del Departamento de Justicia, al mando de Brian Peace, llamaron a Tirso Martínez, El Futbolista, dueño de equipos de futbol y extraficante de drogas para los cárteles de Sinaloa y de Juárez, como segundo testigo contra García Luna. Tirso Martínez también declaró en el juicio en contra de El Chapo Guzmán, en el que admitió que utilizó dinero del narcotráfico en todos los equipos de futbol con los que hizo negocios. Sobre el juicio, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que su gobierno está llevando a cabo un litigio en una corte de Florida, Estados Unidos, para reclamar 700 millones de dólares y otros bienes del exsecretario de Seguridad Pública Genaro García Luna. Durante su conferencia mañanera de ayer en Palacio Nacional, López Obrador mencionó que los abogados del funcionario del gobierno de Felipe Calderón argumentaron que México no tenía derecho a llevar a cabo el juicio en Estados Unidos. El presidente López Obrador desmintió esta afirmación. “Un juzgado en Florida nos dio la razón, son 700 millones de dólares y otros posibles activos”, señaló López Obrador. Sin embargo, el mandatario federal aseguró que hasta el momento no ha habido “pruebas fehacientes” contra el exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna. recibía el Cárdenas

es-mx